Archivo de la categoría: Embarazo

El principio de la Vida.

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El principio de la Vida es cooperación, vibración y simpatía.  Es un mito que la fecundación ocurra en competencia, que es correlato de jerarquia y en la Vida no hay jerarquias sino fenómenos y funciones diversas. 

La concepción es el momento en el que se siente el deseo de tener un hijx, que es diferente del momento de la fecundación donde el deseo se materializa y se unen las células del padre y de la madre.  Haciendo un simil con planear y hacer un viaje, la concepción es la idea de irte de viaje; la fecundación es cuando compras los billetes; el momento de la implantación como coger el avión; el nacimiento es llegar a tu destino.

La naturaleza siempre tiende al equilibrio yin-yang, comprensando lo deficiente y tanto es así que el sexo del bebé que se concibe está influencido por la vitalidad de los padres, siendo niña si el padre está mas vital que la madre y niño si la mujer tiene mayor vitalidad y es mas activa.

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Círculo de Mujeres Embarazadas

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Un espacio donde nutrirnos de Alegría y Confianza durante la gestación.

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El Círculo de Mujeres embarazadas no es una preparación al parto. No tenemos que prepararnos porque ya la biología se encargó de eso, lo tiene todo previsto y bien diseñado. Para parir solo hace falta estar embarazada, todo lo demás sucede, por sí mismo…concebir, engendrar, parir y criar. Conocer el proceso, confiar en el cuerpo y en su capacidad nos ayudará a vivir la experiencia con mayor consciencia, con responsabilidad en la toma de decisiones; a permitir que el programa biológico basado en el Amor y el Cuidado Mutuo se despliegue. Lee el resto de esta entrada

Una Epidural llamada Doula

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“A mí se me dio la vuelta todo. No fue malo, pero sí distinto de como me esperaba. Después tuve que buscarme, encontrarme y hacerme amiga de mí misma otra vez”. Así recuerda Nuria Otero su primer embarazo, que despertó en ella el interés por la que ahora es su profesión. Nuria es una de las cuatro doulas que ejercen en Galicia, cuatro mujeres que acompañan a otras durante el embarazo, el parto y el puerperio dándoles consejo y, sobre todo, apoyo.

Amanda Greavette.

Imagen de Amanda Greavette.

Cuando es necesario, también ayudan a afrontar sentimientos y sensaciones de las que se habla menos o que no están bien vistas socialmente, como la depresión posparto o la ansiedad que provocan los problemas de lactancia. Ante estas dificultades, la respuesta inmediata suele ser tapar los síntomas a golpe de pastillas y leche en polvo. Nuria se pone como ejemplo y confiesa lo importante que fue para ella saber que “no era ni una loca ni una marciana”. “Lo que me pasaba y lo que sentía era normal”, dice.

Las profesionales evitan prácticas innecesarias en el parto

“En el 95% de los casos se necesita sólo una mirada, no la epidural”

En este sentido, la influencia de la doula se nota más a nivel psicológico y emocional. No son matronas, no ayudan físicamente durante el parto ni tienen formación médica, pero Nuria cree que una de sus principales funciones es proporcionar a la mujer toda la información que necesita y ayudarla a preparar un plan de parto. De ese modo, tanto la madre como el bebé pueden evitar procedimientos que, como la episiotomía -una incisión quirúrgica para facilitar la salida del feto-, son innecesarios en la mayoría de los casos, pero se aplican por sistema en España. “Lo último que necesitas cuando estás de parto es discutir con el médico”, señala Nuria.

Alba, una madre coruñesa, trabajó con Nuria cuando nació su hija Irene hace año y medio, en un parto que recuerda como “maravilloso y muy respetado”. Su doula la ayudó a sentirse “amparada, sin tener que estar pendiente de lo que me hacían”. Al comparar su experiencia con la de sus conocidas, considera que, a diferencia de ellas, el proceso estuvo en sus manos: “Cuando sale el tema enseguida reconocen ‘a mí me hicieron esto’ o ‘a mí me hicieron esto otro’. Es un momento delicadísimo en el que permites cosas que luego hacen que te lleves las manos a la cabeza”.

Rosa Neira, que ahora trabaja en Santiago, acabó siendo doula después de resistirse a sus médicos. En su último mes de embarazo, se movió durante una prueba y provocó un fallo en el monitor. En el hospital querían practicarle una cesárea de inmediato y, por mucho que se explicase, la ignoraban. Al final se salió con la suya y tuvo a su hija en aguas valencianas, en el hospital Acuario. En 1994 empezó a formarse “oficialmente” en Barcelona: Cataluña es la comunidad autónoma en la que la figura de la doula está más arraigada.

Y es que, aunque lo parezca, el término doula no es gallego, sino griego, y la ocupación a la que da nombre está extendida por toda Europa y Estados Unidos, en mayor o menor medida dependiendo del país. Pese al deseo de aumentar el número de profesionales, consolidar este tipo de redes de apoyo entre mujeres parece complicado a corto plazo, ya que en general la figura de la doula no está institucionalizada y no existe una formación que se pueda considerar oficial.

Hoy por hoy hay oficialmente 65 doulas en España. Aunque, según Rosa, hay muchas personas que lo son sin saberlo, entre ellas las que colaboran con grupos de apoyo a la lactancia como Mámoa. Luzía Titán, doula en el área de Vigo y Pontevedra, coincide con ella y añade que la etiqueta de doula hace referencia a una faceta humana, no a una profesión. Asumir ese papel está “en nuestra naturaleza y en la naturaleza en general. En los partos de mamíferos es frecuente que haya una hembra al lado de la que pare”, explica. Ella misma empezó a actuar como doula casi por casualidad, a petición de una chica a la que daba clases de yoga. Pasaría un tiempo hasta que descubrió que lo que hacía tenía un nombre.

Tras ese primer parto, reconoce que al principio tenía que pedir a las embarazadas que le dejasen acompañarlas, pero garantiza que ahora tiene mucha demanda. Las mujeres que se acercan a ella lo hacen no tanto con dudas y temores, sino buscando “algo más”, dice Luzía. Muchas recurren a ellas al quedarse embarazadas después de un mal primer parto, y Luzía cree que la mayoría “tendrían a su segundo hijo en casa si contasen con los medios, pero la Seguridad Social no está por la labor”.

Para ella, ser doula supone convertirse en “un pilar emocional que no se involucra emocionalmente” y cuya labor consiste en dar a las madres “lo que piden, no lo que creemos que necesitan”. El 95% de las veces, asegura, lo que requieren es “sólo una mirada, no la epidural”.

Este artículo fue publicado el 27 de Noviembre de 2009 en el diario El País.  Escrito por Fani Losada.

http://elpais.com/diario/2009/11/27/galicia/1259320709_850215.html

 

Matronas, Doulas y Brujas

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El nacimiento sigue siendo en nuestra cultura, tan presuntamente racional y organizada, un espacio de luchas de poder y competencia entre diversos actores. Hace años planteé un proyecto académico de investigación antropológica sobre la figura de las doulas y su irrupción en este escenario complejo. El estudio se formuló pero no llegó a realizarse; sin embargo, parece cada vez más necesario aportar una reflexión sobre este tema. quemaBrujas

Las matronas, que en las últimas décadas han trabajado duramente por el reconocimiento de su espacio profesional, miran en ocasiones con suspicacia a las doulas como competidoras advenedizas.

Hay en todo esto un problema de límites.

Lo específico de las doulas es ser “mujeres de servicio”orientadas al apoyo práctico, con lucidez emocional y sentido común, de las madres y sus familias en el tiempo perinatal. A pesar del acotamiento de las funciones propias de una doula, constatamos que algunas mujeres con una formación escasa y una ignorancia temeraria sobre los propios límites se han investido al amparo de la denominación doula de una autoridad arrogante, recordando no ya la figura de la mujer de confianza sino la de sacerdotisas de un poder femenino plenipotenciario, conocedoras místicas de arcanos ocultos al común de las mujeres, los profesionales y las instituciones sanitarias, vendedoras de humo al precio de verdadera mirra… Brujas así de malvadas, afortunadamente hay pocas, pero haberlas haylas. Esto genera disfunciones en la atención a las familias y malestar entre aquellas otras doulas y asociaciones de doulas cuyo trabajo se ajusta a los ámbitos en los que son competentes desde códigos éticos bien planteados.

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¿De dónde he venido?

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“¿De dónde he venido?
¿De dónde me tomaste?”
Esto preguntó el bebé a la madre.
Ella respondió, un poco llorando, un poco riendo,
y apretando a su hijo contra el pecho:
“Estabas escondido en mi corazón como un deseo, mi cielo….
Estabas en mis juegos infantiles de muñecas;
y luego con arcilla modelé la imagen de mi dios cada mañana,
te hice y te deshice en ese momento.
Estabas en el vientre de nuestra divinidad hogareña,
y al adorarla te adoraba a ti.
En mis esperanzas y amores,
en mi vida, y en la vida de mi madre has vivido tú.
En el cuenco espiritual de nuestro hogar fuiste cuidado por siglos.
Y cuando en mi juventud mi corazón abrió sus pétalos,
lo rondabas como una fragancia.
Tu ternura floreció en mi juvenil esencia,
como un resplandor en el cielo, como un amanecer.
El primogénito querido del cielo,
mellizo de la luz de la mañana.
Has flotado por la corriente de la vida del mundo
y finalmente te quedaste en mi corazón.
Contemplo tu rostro y el misterio me invade;
tú que a todos perteneces ahora eres mío.
Y por miedo a perderte te abrazo contra mi pecho.
¿Qué magia ha atrapado el tesoro del mundo en estas manos mías?”
TAGORE
Imagen: Gustav Klimt, Mother and Child

Un día con Michel Odent

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Michel Odent en el Centro Nagual

Michel Odent en el Centro Nagual

“Para cambiar el mundo es preciso cambiar la manera de nacer”

El 29 de octubre se ha celebrado un seminario de Doulas en el Centro Nagual con la presencia de  Michel Odent .   Se le asocia a los movimientos de partos en casa, invitado habitual de congresos sobre nacimientos humanizados y respetados. Michel Odent realiza investigaciones científicas que nos aportan nuevos descubrimientos acerca de las necesidades de una mujer de parto, del rol del bebé en el nacimiento, investigaciones epidemiológicas sobre la relación entre como nacemos y los adultos que seremos, de las condiciones para que se produzca un parto fisiológico, el papel de la Doula  o acerca de las consecuencias de la medicalización e intervencionismo en el parto.

La trascendencia de los resultados de sus investigaciones llegan principalmente a grupos pro partos naturales y, según la opinión del propio Michel Odent, no son del todo entendidos.  Resaltó en varios momentos el marcado condicionamiento social imperante con respecto al parto, y de cómo este condicionamiento y las creencias que manejamos impiden que se desarrolle como el proceso fisiológico e involuntario que es, que se cuiden las necesidades de la mujer que está pariendo y las del bebé que nace.   Esto nos pone cómo civilización ante un abismo, y la toma de conciencia acerca de los últimos descubrimientos científicos es la única forma de salir de él.

“No estamos limitados por el conocimiento.  Nuestra dificultad es asimilar los conocimientos saliéndonos del condicionamiento cultural”

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